"PILARES"

 

Nuestra Orden tuvo su origen en la inspiración del Señor, infundida al bienaventurado Francisco de Asís, para vivir en la Iglesia según la forma del Santo Evangelio. Consagrada a la vida enteramente contemplativa.

 La vida “ Según la perfección del santo evangelio” que constituye la índole propia de nuestra orden, es la misma persona de Jesucristo. El Evangelio no es un código de sublimes preceptos morales y sociales, es una Persona, Jesús de Nazaret, pero una persona que exige unas concretas actitudes vitales. El Evangelio es la norma de vida para todo cristiano. Francisco y Clara al definir su forma de vida se van a fijar en aquellos discípulos del Evangelio que dejándolo todo le siguieron

Las opciones prácticas que definen este proyecto de vida son espíritu de oración, la pobreza, Fraternidad y Misión.

 

 

FRATERNIDAD

 

 La comunión fraterna elemento esencial de nuestra forma de vida, nos presentamos ante el mundo como discípulos de Cristo y pegrinamos alegres a la comunión de la terna bienaventuranza. Formamos una fraternidad, .Vivir en fraternidad es vivir en la fe de que somos hijos e hijas de Dios, La belleza de la fraternidad clarisa: La pluriformidad

La primera razón donde se sustenta el ideal franciscano de Fraternidad es la Paternidad de Dios que nos hace hermanos y da hermanos. Nuestra fraternidad no tiene sentido sino se vive en la comunión eclesial, en la comunión con los hermanos, una comunión que busca comunión, que se vive en comunión. Nuestra fraternidad tiene un fundamento teologal, somos hermanos y hermanas “espirituales”, es decir, en el Espíritu. Sólo desde la vida teologal, desde la fe, esperanza y el amor, sólo desde la vida en Cristo es posible la fraternidad. Nuestra unidad no se basaen un reglamento o en el trabajo común sino en el amor mutuo.

 

 

 

CLAUSURA

 

Configura, da forma a esta forma de vida, es como el espacio sacro en el que se vive el proyecto, moldea las opciones, siendo un medio, una mediación sel seguimiento de Cristo

  La clausura es el desde donde vivimos la hermanas la globalidad del proyecto. Nuestro seguimiento de Jesús se da en la vida oculta, con esta opción por la clausura queremos llevar hasta sus últimas consecuencias la radicalidad del amor gratuito, prescindiendo incluso de los frutos visibles de la misión  una forma de vida entregada solamente a Cristo y alas cosas de arriba dando testimonio del mundo de Dios.

 

 

ORACIÓN

 

La experiencia contemplativa de San Francisco y de Santa Clara nace  del encuentro admirativo con el amor sorprendente y gratuito de Dios, encarnado en Cristo Jesús, que se hizo pobre para que nosotros fuesemos ricos.

Apasionados de Dios con todo el amor y las fuerza de su mente y corazón, se convirtierón, como María , en humilde acogida. Prevaleciendo en nuestra vida aquel encuentro de amor en el que Dios mismo toma la iniciativa y nos abre el camino de su conocimiento

Las Hermanas Clarisas testimoniamos  principalmente a Cristo  dedicado a la contemplación en el monte, a solas con el Padre,  siendo la oración una actitud global-e de estar ,  sentir, vivir la vida, como lugar de encuentro con Dios viviendo nuestra existencia como lugar de acogida, de escucha  y encuentro con Dios

La Oración en común es donde se expresa nuestra condición de Fraternidad

El espiritu de la santa oración y devoción al cual todas las cosas deben servir se alimenta especialmente con aquellas formas de oración que constituyen la fuente y cima de nuestra vida; la celebración de la Eucaristía, la liturgia de la Horas y la oración personal. El encuentro contemplativo con Jesús se prolonga en todas las dimensiónes de nuestra vida, trabajo… Siguiendo el mandato de Cristo y de los apóstoles de orar siempre e insistentemente que pertenece a la esencia misma de la Iglesia.

Por medio de la Sagrada Liturgia, alabamos a Dios en medio de la Iglesia celebrando la liturgia de las Horas comunitariamente extendemos a los distintos momentos del día la alabanza y la acción de gracias , santificando el curso del día y de la noche, así como el recuerdo de los misterios de la salvación cantamos unidas a toda la Iglesia el himno de alabanza celestial que resuena en las moradas celestiales,

   

 

 

POBREZA

 

La pobreza franciscana, más allá de la renuncia a las posesiones terrenas, es manifestación de la plena confianza de los hijos de  que se entregarón al Padre. La pobreza no es una mera cuestión socio-económica.

La pobreza para francisco y Clara es la pobreza de una persona y lo quecuenta es la identificación afectiva yefectiva  con Cristo, el patron que proponen es el de los peregrinos y extranjeros, la condivisión de los bienes, desprendimiento interior que se aplica a todo, disponibilidad, servir a los demás como menores, estar al servicio, satisfacer las necesidades vitales pero tratando de reducirlas al minimo, no multiplicando las necesidades sin cuento, es vaciamiento de si, compartiendo el anonadamiento del Hijo de Dios. La pobreza hace que nos vamos ante Dios como criaturas suyas, con el corazón abierto a Dios y a los demás.

 La afirmación más rotunda de la austeridad de vida compartiendo los bienes y la suerte con los pobres. El testimonio de nuestra vida austera en medio de nuestra sociedad actual significa  que es posible vivir la vida de dentro hacia fuera.

 La pobreza es un medio de liberalización interior pero también un fin para expresar la soberanía de Dios, la suficiencia de Dios. El trabajo como medio de servicio y medio de subsistencia, el trabajo es la expresión de nuestra condición de hermanas pobres, la limosna es un medio subsidiario ya que el medio ordinario de sustentamiento es nuestro trabajo lugar  tambien de la experiencia de Dios .

 

 

 

MISIÓN

 

 Las Hermanas Clarisas convertimos toda nuestra vida en apoyo de los miembros vacilantes de la Iglesia,  Nuestra primera misión es ser hermanas. Esa es nuestra misión, nuestro apostolado, esa es nuestra predicación: La fraternidad.

La vida contemplativa no puede renunciar a la misión por el hecho de que no puede renunciar a la raíz de toda misión: el testimonio de vida. Nuestra misión en la vida contemplativa se da en la fe y sólo desde la fe puede ser descifrado este testimonio de vida

La entraña de nuestro apostolado es el testimonio de nuestra propia vida, y el fin de ese apostolado es la gloria de Dios. Siendo espejos del Espejo- Jesús, nuestro mejor testimonio  y apostolado vivir en fidelidad al propio carisma

 

Por nuestra consagración participamos en la vida de la Iglesia y nos entregamos totalmente a su misión  Intercedemos  por los miembros vacilantes del cuerpo de Cristo, convirtiéndonos en cooperadoras de la misión evangelizadora de la Iglesia.

 

 

Hemos descubierto a un Dios Señor, Creador, Padre,¡ Amor¡ Un Dios no lejano, un Dios que es un Tu personal siendo nuestra vida un encuentro de intimidad, de relación  profunda de comunión , es un saber no de conceptos aprendidos sin o de relación  vivida, El nos va fundamentando en su  Palabra, Palabra  viva que nos hace vivir realmente la vida

El sabernos no sólo criatura sino hijas de Dios nos lleva a que nuestra vida sea la de personas que se sienten quieridad y que han descubierto la gratuidad del amor del Padre como fuente de nuestra libertad  nos sentimos libres en la obediencia a Dios. Hemos experimentado nuestra debilidad  y su misericordia. Hemos descubierto nuestro sitio en su plan de salvación viviendo el estado de vida contemplativa como vocación y misión, como camino de transformación llegando a ser imágenes de el mismo, no es huida del mundo sino entrega a su obra, no es egoísmo en la soledad, sino amor, dilatamos nuestro corazón para abrazar desde la oración a la humanidad a la Iglesia, todos tienen sitio y eco en nuestro corazón, no nos evadimos sino que vivimos en disponibilidad, siendo libres por la pobreza podemos amar intensamente a los demás viviendo en fraternidad podemos hacer realidad y proclamar el único y mismo amor que nos une a todos.